La tecnología INDIBA® estimula la reparación de tejidos, estimulando la proliferación de células madre y su diferenciación, acelerando de este modo, la recuperación de las lesiones.
Los resultados se aprecian desde la primera sesión con disminución del dolor y de la inflamación.
Se ha demostrado que produce un aumento del flujo sanguíneo en el ámbito más profundo y por lo tanto, un aumento del aporte de oxígeno y nutrientes, por esto, cuando lo utilizamos combinado con la terapia manual y el ejercicio, INDIBA® nos da unos resultados incomparables en lesiones tanto agudas como crónicas como son las roturas fibrilares, esguinces, tendinopatías, hematomas, bursitis, fracturas, lumbalgias, cervicálgias, osteoartritis, etc.
A parte de utilizarlo como coadyuvante en les técnicas de terapia manual del aparato musculo-esquelético, en fisioterapia deportiva se utiliza para preparar los tejidos antes de la competición y para la recuperación de los mismos después de la competición mejorando así el rendimiento deportivo.
La terapia INDIBA se puede integrar al tratamiento manual de fisioterapia para obtener mejores resultados, ya que acelera el proceso de reparación de los tejidos tanto en fase inflamatoria aguda como en fase crónica. Nos permite resolver fácilmente yrápidamente patologías que antes se nos estancaban, es por ello que cada vez son más los médicos que recomiendan su utilización. Los resultados todavía son más interesantes cuando lo combinamos con terapia manual y ejercicio, sobretodo a la hora de tratar deportistas con patologías crónicas.
También se realizan tratamientos de fisio-estética, obteniendo muy buenos resultados en el tratamiento de cicatrices recientes ya que reduce la inflamación y el hematoma, favoreciendo la cicatrización. Se utiliza en el tratamiento de cicatrices antiguas porque disminuye la fibrosis. En la adiposidad localizada y en la celulitis, vacía el adipocito e inhibe la producción de nuevos adipocitos, al mismo tiempo que mejora el aspecto estético de la celulitis.

La Medicina integrativa engloba la medicina convencional y la medicina natural, para poner a disposición del paciente todos los instrumentos posibles pera llegar a su sanación. Tiene en cuenta aspectos globales del individuo: fisiológicos, psicológicos, nutricionales y sociales.
Es importante destacar que la enfermedad, en muchas ocasiones, aparece como consecuencia de malos hábitos alimenticios y conductuales, que a la larga producen una debilidad del sistema inmunitario.
Mantener el organismo desintoxicado y un sistema inmunitario sano y fuerte es la manera más efectiva de evitar la enfermedad. La Medicina integrativa permite tratar pacientes con enfermedades crónicas que hasta ahora solo reciben un tratamiento paliativo en vez de curativo.
El abordaje integral permite restaurar la salud porque supone un analisis global de las causas que originan una determinada patología, permitiendo de este modo reducir la medicación tradicional (antiinflamatorios, ansiolíticos...), ya que incorpora suplementación ortomolecular con principios activos naturales a concentraciones terapéuticas.
La PNIE clínica contempla las interacciones entre los distintos sistemas corporales: psicológico, sistema nervioso, sistema inmunitario y sistema endocrino, teniendo en cuenta todo el contexto del paciente. Se huye de las “etiquetas” que puedan cronificar los síntomas del paciente y mediante un interrogatorio clínico exhaustivo, se buscan los mecanismos fisiopatológicos que lo han llevado hasta la sintomatología actual.
Las principales herramientas que se utilizan son: educación profunda, recomendaciones nutricionales, suplementación, prescripción de ejercicio físico, regulación de biorritmos, gestión del sistema nervioso, etc. Pero lo más importante es conseguir que el paciente sea el gestor de la su propia salud, conociendo las causas que lo han llevado a espiral de síntomas que le impiden llevar una vida “normal” y que se generen los cambios en su estilo de vida de manera consciente y de forma gradual, gracias al diálogo con el terapeuta, estableciendo así nuevas pautas de conducta de manera consensuada.
La terapia neural es una terapia reguladora que ejerce su acción a través del sistema nervioso, especialmente el sistema autónomo, inyectando pequeñas cantidades de anestésico local en baja concentración sin finalidad anestésica. Se busca, en cambio, neutralizar las irritaciones que a lo largo de la vida han ido afectando el tono neurovegetativo y activar su tendencia natural al equilibrio.
Al trabajar sobre el sistema Nervioso Vegetativo que interrelaciona todos los órganos entre ellos y también con nuestro sistema emocional, se convierte en una herramienta muy útil en el campo de la medicina integrativa ya que esto es lo que permite poder actuar sobre el campo psicosomático.
Utiliza como herramienta principal la historia de vida del paciente, analizando minuciosamente qué factores han podido alterar este equilibrio del SNV, porque suele ser a partir de aquel momento cuando aparecen los síntomas.
¿Sobre qué patologías actúa? Dolores musculares, migrañas, cicatrices disfuncionales, dolores generalizados, infecciones recurrentes, herpes, neuralgias... es decir, allá donde haya una fibra nerviosa, la terapia neural puede actuar.
La osteopatía es una disciplina que ayuda al paciente a reencontrar su estado de equilibrio en los diferentes aspectos de la salud, aprovechando las capacidades de autorregulación y autocura del propio cuerpo y utilizando básicamente técnicas de terapia manual y técnicas osteopáticas.
Se realiza un diagnóstico funcional basado en la exploración clínica y la observación, donde se buscan las disfunciones que pueden haber alterado la correcta interrelación entre los sistemas corporales como son el sistema musculo-esquelético, el sistema nervioso, vascular, visceral y también influir en el sistema hormonal, digestivo y metabólico. Todos estos sistemas trabajan como un todo y desde la visión osteopática se entiende que el cuerpo humano es más que la suma de varias estructuras anatómicas, actúa como un solo sistema que precisa de un equilibrio que siempre está en constante evolución y adaptación al entorno.
A partir de este diagnóstico, el osteópata puede identificar las cadenas o líneas funcionales que se expresan fuera de la fisiología y actuar así, en los diferentes sistemas y tejidos corporales utilizando las manos como herramienta de trabajo, para modificar la expresión disfuncional del cuerpo y permitir que reencuentre su propio equilibrio. Parte del diagnóstico consiste en descartar o identificar procesos patológicos incipientes, que nos permiten hacer más efectiva la detección precoz y el diagnóstico diferencial entre diferentes patologías, con la finalidad de poder orientar al paciente hacia el profesional más adecuado.
En Medisport hemos integrado esta filosofía como base en la atención al paciente, lo que nos permite reforzar nuestro ambiente multidisciplinario.






